miércoles, 14 de noviembre de 2012

Bem-vindo a Khanimambo!

Estación de tren de Maputo

Dos meses y medio después de haber aterrizado en Ciudad de Cabo; después de pasear mi macuto por Namibia, Botsuana, Zimbabue, Zambia, Lesotho y Sudáfrica; habiendo conocido varios paraísos, y el último de ellos en el sur de Mozambique; tras haber paseado apresuradamente por Maputo, la capital mozambiqueña; y tras tomar las dos últimas chapas cargado con mi mochila Deuter, entonces... llegué a Praia de Xai-Xai. Y ahí, Khanimambo me estaba esperando.

La escolinha de la que en tantos momentos había oído hablar. El cartel de madera anunciando la entrada a la Fundaçâo Khanimambo que en tantas ocasiones había visto en foto. Las caras de los niños cuyas historias tantas veces había escuchado. Las sonrisas de los trabajadores del centro cuyas historias vitales había leído en el blog de la Fundación. Todo eso, de repente, cobró forma ante mi ojos, y me vi rodeado de docenas de niños que me abrazaron, del grupo de profesores y trabajadores de la Fundación que me dieron la bienvenida y de, claro, Eric, uno de los pilares de Khanimambo. Y entonces mi cabeza reconoció la escuela, situé sus aulas, me orienté desde la entrada de la carretera, conocí la cocina, el patio, el campo de fútbol... Y en menos de cinco minutos me parecía que ya había estado allí, que no era la primera vez que visitaba Khanimambo, que me sentía en un lugar conocido y rodeado de niños y adultos que me eran familiares. Y quizá fuera así de verdad.

Y al fin, Xai-Xai
¿Qué es la Fundación Khanimambo? A finales del 2007 el sueño de Alexia Vieira de llevar a cabo un proyecto en Mozambique en el que otra forma de cooperación tuviera cabida vio la luz. En 2008 la Escolinha (pequeña escuela, en portugués) empezó a funcionar, primero con un pequeño grupo de niños de la zona de Praia (Playa) de Xai-Xai aunque poco a poco fue aumentando el número de ahijados, socios, trabajadores locales y proyectos para convertirse en lo que es ahora: un lugar donde los niños, y gracias a ellos sus familias encuentran un lugar donde estudiar, donde desarrollarse, donde soñar con un futuro mejor. Khanimambo no es sólo educación, aunque su Escolinha sea el pilar fundamental de la Fundación. Es también promoción de mejores viviendas para la comunidad (“Proyecto Xichungua”, ya os hablaré de él). Es también mejora de la nutrición de los niños y sus familias (la cesta de comida mensual, tendréis noticias pronto). Es también sanidad (conoceréis el “Proyecto Ubom” en otro post). Y es también, como pude comprobar el mismo momento en que llegué, en medio de una charla con maridos y mujeres de la comunidad, la mejora de las relaciones familiares y condiciones de la mujer (el precioso Proyecto “Levántate Mujer”). Khanimambo (que significa “gracias” en Changana, el idioma local) significa mucho para los más de 180 ahijados que participan en sus actividades.

Un cartel que me resultaba muy familiar

Hace ahora justo un año, la Fundación Khanimambo presentaba una nueva campaña para captar socios y padrinos en España. Fue entonces cuando Dubsar, mi pequeña agencia de comunicación (y la del gran Alberto Mélida, claro), puso su granito de arena para ayudar a promocionar en medios de comunicación esta original y preciosa campaña. ¿Todavía no has visto el vídeo? Es el momento ideal, porque a partir de ahí vamos a entender mejor qué hace Khanimambo y qué quiere lograr a corto plazo. Y fue entonces cuando decidí que algún día quería ver con mis propios ojos lo que Alexia y Eric están logrando aquí, con su particular visión de la cooperación basada en la transparencia y el trato cercano con todas las personas con las que trabajan y colaboran.

Y ese día llegó. Y el primer día recibí la bienvenida por parte de los niños, que antes de comer formaron en filas, como todos los días, y me pusieron los pelos de punta cantando la siguiente canción:

Bem-vindo Bem-vindo / Bienvenido Bienvenido
Nós estamos de boa saúde / Tenemos buena salud
Junto com as crianças / Con los niños
Junto com as mamas / Con las madres
Junto com os professores / Con los profesores
Junto com o equipe / Con el equipo
Nós estamos de boa saúde / Tenemos buena salud
Bem-vindo Bem-vindo / Bienvenido Bienvenido

Que todas las bienvenidas fueran así

Y desde entonces, y por el tiempo que me quede en Praia de Xai-Xai, supe que, como me dijeron todos los trabajadores y profesores de la Fundación Khanimambo que me saludaron, “estamos juntos”.  

5 comentarios:

  1. Muy buena esa primera entrada sobre Khanimambo!!!

    ResponderEliminar
  2. Se me ha caído la lagrimilla desde la redacción, desde este día y este país tan revuelto, en el que las cosas importantes, esas que dice la canción, parecen a veces olvidarse. Disfruta mucho.
    Mònica

    ResponderEliminar
  3. Sergio, ¡qué envidia me das! Tengo que puntualizar que no fue hace un año cuando me dijiste que querías conocer Khanimambo. Fue en el año 2010, la primera vez que te ví!
    Gracias por estar con nosotros, en España y ahora en Mozambique, por querer formar parte de esta familia y por encima de todo gracias por dedicarle a los niños tu ilusión por contribuir a su felicidad.
    Te deseo una estancia en Khanimambo muy, muy intensa para que a guardes e tu corazón siempre.

    ResponderEliminar
  4. Yo tambien me acuerdo de la primera vez que me dijiste que querias ir a Mozambique,y de aquel primer intento en verano del 2010 que no pudo ser y acabamos en Islandia...Es bonito y emocionante leer como ha sido tu llegada alli y como lo estas disfrutando.

    ResponderEliminar
  5. No me va muy bien Internet y ya hace un rato intenté dejarte un mensaje sin éxito, a ver shora. Te decía que tb colaboro en Achtung y te leo mucho. Me gusta como cuentas las cosas y lo que cuentas y me gusta que nos des tanta información sobre la situación de las mujeres y que enfatices sobre su gran labor cuando haces tus artículos. De hecho, antes estaba leyendo el último, sobre la lista de la compra y yo me iba preguntado: dnd estarán los hombres? hasta que al final aclaras que no, que no había nungún padre por allí. Un saludo y sigue así.

    ResponderEliminar

Gracias por comentar mi blog. Gente como tú hace que siga teniendo ganas de seguir escribiendo y me da fuerza para continuar con mi viaje.